La importancia de los puertos españoles
El pasado 30 de Septiembre la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el comercio y el desarrollo) publicó la última actualización, sobre el tercer trimestre de 2025, del índice PLSCI.
Este parámetro mide la integración de un puerto en las redes globales del transporte marítimo, calculándolo a partir del número de buques semanales que recibe, la capacidad de carga, el tamaño de cada buque y el número de servicios regulares que se operan, estableciendo una puntuación final que permite realizar una clasificación comparativa.
Basándose en los datos recogidos, el Puerto de Valencia representa el puerto español con mayor relevancia a nivel mundial al encontrarse en la cuarta posición a nivel europeo, por detrás de Róterdam, Amberes y Hamburgo, mientras que a nivel nacional dispone del mayor índice por delante de Algeciras y Barcelona.
(Diario del puerto, 2024) – Mismos datos que se comentan en el artículo pero del año 2024
Si ponemos en contexto estos datos ofreciendo una visión más global clasificada por países, España representa el estado miembro de la Unión Europea con mejor conectividad marítima con una puntuación de 421,13 puntos, ocupando la octava posición a nivel global. A pesar de la lejanía correspondiente con los datos de los países asiáticos (Shanghái, Ningbo, Singapur, Busán y Qingdao), se puede afirmar que España juega un papel muy importante dentro de las conexiones marítimas internacionales pero, ¿cuáles son las razones que dan pie a esta afirmación?
En primer lugar habría que destacar la posición geoestratégica del país. La conexión existente entre el canal de Suez y el Atlántico hace que los puertos de Valencia y Algeciras se conviertan en nodos logísticos globales y contribuyan a ser de los pasos marítimos más transitados del mundo. Al fin y al cabo, el mar Mediterráneo aúna entre un 15 y un 20% del tráfico marítimo mundial por lo que es inevitable que España no se aproveche de ello.
Por otro lado, actúa como plataforma de redistribución de mercancías entre el resto de continentes. Al tener los puertos una buena ubicación, se convierten en escalas importantes para las líneas marítimas de largo recorrido (como pueden ser los trayectos Asia-Europa) y, al disponer de una buena red de infraestructuras por todo el país, se presenta como un destino perfecto para todas ellas.
Como conclusión se puede afirmar que los puertos marítimos de España son ejes logísticos estratégicos que refuerzan su posición como puerta de entrada y salida de Europa hacia el resto del mundo, disponiendo de una influencia clave en el desarrollo del comercio global.
(El orden mundial, 2023)




