Situación actual del comercio marítimo
La realidad de los últimos años
El transporte marítimo ha sufrido distintas variaciones en los últimos años ya que, a pesar de disponer de crecimientos contenidos, ha seguido siendo una de las mejores y más demandadas formas de transporte. Su capacidad de carga y disminución de costes respecto al resto de opciones disponibles ha mantenido su desarrollo pero, a lo largo de este 2025, se prevé un estancamiento provocado por la situación actual a nivel internacional.
Los datos recogidos en el análisis de la ONU sobre el sector del pasado mes de Septiembre, reflejan que el comercio marítimo tan sólo habrá crecido un 0,5% en el año 2025 y son varias las razones que presentan como culpabilizadoras de ello.

Desde el periodo de recuperación provocado por el COVID, han ido sucediéndose diferentes problemáticas a nivel internacional que han provocado cierto colapso y retroceso dentro del panorama comercial. La incertidumbre generada por los aranceles en Estados Unidos (especialmente intensificada en la primera mitad del 2025) se ha ido extendiendo a lo largo de los años sin saber aún muy bien cuál será su desenlace y las consecuencias que éstos podrían provocar, además los diferentes conflictos bélicos y disputas entre determinadas naciones ha generado la necesidad de buscar rutas alternativas más seguras que eviten generar daños a los buques, lo que supone un aumento de los costes al ser, la mayoría de ellas, rutas más largas con mayores costes en combustible y en retrasos de llegada.
Por si fuera poco, a todo esto hay que sumarle la falta de entereza entre las potencias económicas que acaban suponiendo unos elevados tipos de interés y complicaciones en la recuperación económica.
Sí es cierto que, las tasas portuarias impuestas el pasado mes de Octubre entre Estados Unidos y China, se han derogado este 10 de Noviembre tras un acuerdo alcanzado entre los dos máximos mandatarios de cada país, lo que supondrá el ahorro de millones de dólares para el comercio internacional y el esquive de un receso aún mayor del que se está produciendo.
Otra de las razones de este estancamiento viene provocada por la transición ecológica que necesita el sector. Los buques actuales siguen emitiendo una cantidad desproporcionada de gases de efecto invernadero, por lo que se está buscando el reciclaje de los mismos para ajustarse a las pretensiones ambientales del presente. Todo ello supone una gran inversión para las navieras que abre una gran oportunidad de cambio de paradigma sobre el concepto de transporte marítimo.
Unos nuevos buques con combustibles eficientes, más potentes tecnológicamente y con mayor eficiencia, suponen un ajuste similar en las terminales portuarias provocando una necesidad de gasto e inversión por parte de las instituciones.
El comercio marítimo se encuentra en un punto de estancamiento pero, su capacidad de crecimiento y adaptabilidad hacia el futuro, serán los aspectos que dictaminen dónde se situará en los próximos años y bajo qué enfoque optarán por hacerlo.


